jueves, 10 de julio de 2014

Fábula de amor a la naturaleza: Las abejas se acaban

En el panal se debatía fuertemente el futuro de las abejas. Era una realidad: ¡Las abejas se estaban extinguiendo!

Ante los graves hechos la Reina convocó a un grupo de sus mejores abejas para buscar soluciones a tan alarmante situación.

La primera, una dirigente de las abejas guardianas propuso: 
Llamemos a las abejas más venenosas del mundo y acabemos con todos los humanos, ellos son los causantes de nuestra extinción.

Eres muy fuerte, y valiente para buscar a un enemigo tan poderoso  —respondió la Reina—, pero nosotras las abejas no somos animales violentos, traemos miel y flores al mundo, no guerras.

La segunda, una abeja zángana agregó:Traslademos el panal a otro lugar, donde el hombre no pueda llegar, así huiremos de él.

El hombre ya está en cada rincón de la tierra, en ningún lugar estaremos a salvo de sus acciones. Además 
aclaró la Reina, las abejas vivimos poco tiempo, no podríamos volar muy lejos 

Por último, habló una abeja obrera, una anciana respetada por su gran sabiduría:

No podemos luchar con un enemigo tan poderoso, tampoco podemos alejarnos lo suficiente 
—después con voz calmada agregó—; pero si nuestra vida es tan breve, hoy debemos trabajar aún más duro, para que la miel que producimos con tanto amor, pueda algún día endulzar el corazón de cada uno de los hombres.

Y desde la gran asamblea, las abejas decidieron doblar sus turnos de trabajo, ya no tienen días festivos, y no volvieron a tomar vacaciones... intentan producir cada día más miel...pero todavía existen muchos corazones humanos sin dulzura.

© 2014 Liliana Mora León

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